domingo, septiembre 04, 2005

Cuenta solo cinco minutos


- Dos pasos al frente...no me volveras a ver nunca más - Solamente la acompañaba el reflejo del atardecer.
- Respira profundo, no recordaras nada, solo...solo... - Silencio, completo y tenue. Esa suave y perversa voz

Su apartamento en medio de la zona industrial de la cuidad. El paisaje perfecto que lograra controlarlo de por vida. Aquel edificio quedaba entre la carretera y un pequeño vertedero que no era mas que el antiguo parque de juegos, donde todavía los gritos infantiles de antaño parecían haber quedado congelados. Solo hacían traer ásperos y corrosivos recuerdos. Tenía la fijación todas las tardes, cuando el sol lograba su equilibrio anaranjado y rojizo en aquellos tiempos de otoños interminables y crónicos, de caminar por aquel sendero que había quedado cuando la gente solía preocuparse del lugar. Hoy solo era el refugio de un pequeño grupo de prostitutas que todos los días veía, a las 8:15 PM.
Aquellas tardes diluidas en mantos de recuerdos y llantos entrecortados indicaban el fin de la jornada. Solo martillar y reponer piezas, ese era su trabajo. A veces, cuando el silbato sonaba para que sus tendones descansaran tratando de no alcanzar la atrofia de sus antepasados, solía sostener un pequeño cuadernillo y revisar sus anotaciones. Solo ese día se dio cuenta de lo que había soñado el verano pasado...parecía tan real, la intensidad, los colores y las sensaciones hicieron que se desconcentrara más alla de lo permitido. El silbato nuevamente.
2:15 PM, 3:25 PM, 4:15 PM...
El sabía que los múltiplos de cinco era lo que siempre buscaba. 5 piezas, 10 veces reponía aquellas, el siguiente ciclo. A los 15 años su madre, quién lo hiciera trabajar desde los 10 años, lo abandono sin mayor antesala. Su tío a los 20 años había logrado conseguirle su actual trabajo y el lugar donde todas las noches descansa su alma maltrecha. Aquel sendero indicaba su antiguo lugar de eternas sonrisas, solamente quedaban 2 ruedas y 3 columpios. No recordaba el día anterior camino a casa si estaban como era habitual las 5 prostitutas. Termina el día, recoje sus cosas del casillero y percata que algo debía de estar mal. Eran las 6:34 PM y sabía que su ritmo no calzaba para que todo conjugara en ese horario tan extraño. De un momento a otro empieza a cuestionarse que era lo que había hecho mal desde el inicio hasta el fin, pero seguía sin encontrar mayor motivo para tal desesperación. Entra al baño, retira sus gafas llenas de polvo y enjuaga 10 veces su cara. Las cicatrices aún no se borran del todo.
Eran las 7 PM, el sendero empieza a quedar sin luz...las prostitutas eran solamente 4.
- Ya no volveras a respirar como antes lo hacías - Él exclamo.
- Mi cuerpo esta tirado junto al tuyo, tú lo sabes - Ella lo miraba, cristalinamente.
- Ya no estaré contigo para cuando me necesites - 4 pasos al lado da ella.
El invierno parecía hacerse más proximo. Su habitación poco a poco se quedaba sin ese pequeño reflejo que entraba a través de esas aplomantes cortinas. Las tardes ya no parecían volverse tan rojizas, solamente sus propios ojos parecían tomar aquel matiz que siempre recordaba. Logra levantarse por cinco minutos para mirar por última vez aquel sendero, de pronto una pequeña niña de claros colores baja de su bicicleta. Traía un pequeño canastillo y lo deja a un lado, mientras vuelve a darle vida a la pequeña rueda. De un momento a otro estaba ahí, sonriendo y gritando como hace ya 35 años. La niña extiende su brazo y ve sus propias cicatrices, producto de años de trabajar en piezas y ensambles. De pronto aquella imagen se torna difusa, el sol ya no lo puede distinguir y suavemente empieza a caer en un sueño vertiginoso. Logró aferrarse de una pequeña mesa.
Todo empieza nuevamente...su pequeño cuaderno no mentía.

3 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Un administrador del blog ha eliminado esta entrada.

4:01 PM  
Anonymous Seba said...

Hola matyy jaja ya te lo dije por msn... pero me gusta mucho lo ke escribis! realmente esta lleno de nostalgia...
Siguele asi

Un abrazo brother

4:22 PM  
Blogger Carolina Moro said...

Los múltiplos de cinco, los números que suceden a acciones, la exacta cantidad de movimientos, los sueños que se repiten, los lugares inhóspitos, la rutina que ciega, la historia que parece ser siempre la misma, aunque el protagonista se esfuerce por cambiarla y matarla.

saludos!

7:20 PM  

Publicar un comentario en la entrada

<< Home